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Héctor A. Pereles, consejero profesional con licencia

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Control de la ira

Un monstruo llamado ira: no dejes que te controle

¿Menosprecias, humillas e insultas cuando te sientes enojado?

¿Gritas fuerte y amenazas verbalmente a la gente? Quizás te enfurruñas. ¿Golpeas o pateas objetos físicos, como paredes, cada vez que sientes “la cabeza caliente” por sentirte enojado?

¿Alguien ha llamado a la policía porque se han sentido amenazados de verte expresar tu ira? ¿Las personas te dicen que eres una persona enojona? Quizás aceptas y te etiquetas como eso también.

Tal vez te retiras emocionalmente de la persona que te hizo enojar (te vuelves frío y distante y ya no expresas afecto, a veces durante mucho tiempo). O tal vez te retiras físicamente de la persona que te hizo enojar (intencionalmente te ocupas de cosas que en nada involucran a la otra persona o realmente te vas).

Otras personas buscan peleas verbales o físicas con alguien que no sea la persona que los enojó: ¿suena como usted?

La ira – un monstruo feo

La imagen de la ira como un monstruo feo es muy popular. Muchos de nosotros (incluyéndome a mí mismo) probablemente hemos sido testigos de personas muy educadas y dulces que se transforman en un “monstruo” cuando se enojan.

Considere a Laura, – por ejemplo, una madre divorciada de tres hijos. Laura a menudo se encuentra explotando enojada por asuntos triviales. En su lugar de trabajo la gente la percibe como demasiado agresiva y tiende a alejar a sus compañeros de trabajo. Su historia de relacionarse mal con los demás debido a su enojo la hace sentir profundamente arrepentida, y muchas veces sola.

O tome a Carlos, – por ejemplo, un buen proveedor para su familia y emprendedor exitoso. Él es demasiado crítico con sus empleados, hasta el punto de la crueldad. En su hogar se comporta de manera similar, con un temperamento y crítica rápidos hacia su esposa y sus hijos a pesar de que anhela una conexión más cercana con ellos.

Como puede notar de leer, una cosa que Laura y Carlos tienen en común es que su mala expresión y manejo de la ira los aleja de otras personas, especialmente sus seres queridos. El deterioro de las relaciones con los demás es una de las primeras consecuencias de aquellos que manejan mal su ira. La ira también puede hacerte enfermar físicamente. Las dolencias comunes asociadas con la ira incluyen presión arterial alta, dolores y malestares físicos, problemas para dormir y problemas con la digestión.

No permita que la ira lo controle: ¡controle su ira en su lugar!

Todo el mundo pierde la calma de vez en cuando: en mi opinión, no tengo duda sobre esto. Lo admito: yo he “perdido la calma” también o me he sentido enojado algunas veces. Sin embargo, nunca me han arrestado por nada (en caso de que te lo estés preguntando).

Como la ira es una emoción humana normal, la cuestión no es si has perdido la calma o si te has sentido enojado. Las preguntas importantes realmente son: ¿cómo actúas cuando te enojas y qué consecuencias experimentas? Si las consecuencias son negativas, es probable que no estés manejando bien tu ira.

Consejería (terapia) para el manejo de la ira

Manejar la ira no se trata de decirle a usted que no debe “perder la calma”. ¡Diablos! Hasta el momento probablemente mucha gente ya le haya dicho esto, entonces, ¿por qué pagarle a un consejero para que haga diga lo mismo?

Déjame preguntarte: la gente decirte que no “pierdas la calma”, ¿ha funcionado? Te apuesto a que no es así. El manejo eficaz de la ira va más allá de que otros (o tú) digas qué hacer y qué no hacer.

Si usted, o un ser querido, está experimentando dificultades para manejar su enojo de manera eficaz, la consejería para el manejo de la ira puede ayudarlo a usted o a ellos.

En la consejería para el manejo de la ira, usted puede aprender por qué maneja la ira de la manera en que lo hace, cómo manejar la ira de forma constructiva (en lugar de destructiva), expresar la ira de manera apropiada y eficaz, manejar la frustración (antes de que se convierta en enojo o ira) y resolver conflictos, determinar cuándo el enojo es una respuesta adecuada a una situación y mucho más.

Ya sea que su temperamento sea explosivo o suprima su enojo y haga rumia, la terapia sobre el manejo de la ira puede proporcionarle la información y las herramientas necesarias para manejar su enojo de manera efectiva y socialmente apropiada. Puedes relacionar tus sentimientos con los demás sin perder la calma.

No dejes que la ira arruine tu vida. Comienza a trabajar en tu enojo hoy. Yo puedo ayudarte a domar tu “monstruo” de la ira.

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